Como hacer feliz a una mujer

CÓMO HACER FELIZ A UNA MUJER

“Israel sirvió para adquirir mujer, y por adquirir mujer fue pastor” (Oseas 12:12).



Introducción:

1.- Jacob sirvió siete años por Raquel y se convirtió en un pastor de ovejas a causa de ella para su suegro Labán. ¿Qué estás dispuesto hacer por tu esposa? ¿Puedes pastorear para el Padre de tu esposa? Un pastor da pastos y lleva a donde hay aguas tranquilas; ¿puedes dar estabilidad y paz a tu mujer? Ella necesita que tú seas su protección; y no es que no pueda cuidarse sola, sino que no quiere hacerlo, pues tu protección la hace feliz. No desea un director ni un capataz, sino un pastor. No quiere otro niño malcriado y berrinchudo, sino un esposo.



2.- Mira cómo la Palabra no le llama Jacob, sino Israel; esto se debe a que sólo un príncipe de Dios es capaz de amar a una mujer al punto de transformarse por ella. Un Jacob jamás lo haría, él es sólo un usurpador; las mujeres no quieren usurpadores ni engañadores; quieren príncipes (son capaces de besar sapos para hallarlos). Aunque hayas sido Jacob toda tu vida, para hacer feliz a una mujer hay que transformarse en Israel.



3.- Siete años sirvió por ella y el resto de su vida le sirvió a ella. Demasiados niños en cuerpos de adultos quieren la mujer ya y no esperan por ella; por lo mismo, tampoco harán nada para ella después de casarse. Aprende a conquistar; saborea el tiempo de la espera; disfruta el romance. Aunado a esto, sírvele; no seas su sirviente, pero sí su servidor. La cortesía y la caballerosidad jamás pasan de moda y resultan un gran transformador del carácter de la mujer.



No debes buscar la mujer perfecta, ella sólo debe ser idónea (ella fue hecha para darte lo que necesitas, no lo que deseas); dedícate a ser el hombre adecuado para ella.



1.- DISEÑADAS PARA SER AMADAS.



1.1.- DISEÑO RELACIONAL.



a) La única vez que Dios no dijo “es bueno” al crear algo, fue cuando creó al hombre antes de formarle a su mujer. ¿Habrá dicho al verlo a él sólo: ¡qué hice!?

Cuando los tuvo a los dos expresó: “es bueno en gran manera”.



b) El hombre estaba sólo y Dios le formó una mujer como compañía; por tanto, el diseño femenino es relacional. Todo lo que ella hace tiene el propósito de fortalecer la relación. Escúchala, háblale, dedícale tiempo y atención. Ella lee tu corazón y se siente herida cuando sólo está tu cuerpo sin tu mente presente.



1.2.- DISEÑO FEMENINO.



a) Consentirla es consentirse. Son tiernas y delicadas; puedes mirar a la ruda mujer del mercado acostumbrada a las malas palabras y de seño adusto transformarse en una adolescente enamorada con la debida atención. Es una mujer y siempre será una niña. Ellas hacen las cosas con el corazón; ¿cómo pueden cargar a un niño toda la noche y no podrían sostener el mismo peso de alguna cosa por una hora? Es que no cargan al niño con los brazos, sino con el corazón. Por eso, cuando la consientes te consientes a ti mismo; si la tratas apropiadamente te amará tan extraordinariamente que no podrás medir tu felicidad. Alguno dirá: “usted no conoce a mi mujer”; no mi amigo, el que no la conoce eres tú. No has sabido despertar sus emociones, tocaste las fibras equivocadas.



1.3.- DISEÑO PROTOTIPO.



a) Maqueta para conocer a Dios. ¿Y por qué un diseño tan maravilloso? Porque el hombre y la mujer expresan a Dios; somos una especie de modelo a escala que se parece a Él. También en la eternidad pasada Dios estaba sólo y deseando compartir su amor no halló a nadie semejante a Él en los cielos; por ello, sacó de sí mismo a su iglesia, a su imagen y semejanza como su ayuda idónea por la eternidad. ¿No estaba Adán sólo? ¿No podía Dios haberlos hecho a los dos a la vez? ¿Para qué le llevó los animales? ¿Cuál era el propósito de todo esto? ¡Mostrarnos su propio corazón y su propia historia de amor. La Biblia es una historia de amor, comienza con una pareja y termina en una boda, las bodas de Cristo y su iglesia.



2.- DISEÑADAS PARA LA UNIDAD.



2.1.- SALIÓ DE ADÁN.



a) Sin barro. La mujer no fue hecha de la tierra; tú y yo varón, si salimos del barro, pero ella no, ¿por qué la tratas como tierra? Dios no se ensució con tierra sus manos cuando la formó; en tal caso, si “manchó” de algo sus manos fue de sangre, pues la sacó del varón. ¿Habías visto que pasó a través de la sangre? Dios tuvo que cerrar la carne de Adán después de crearla. ¿Sabías que todo lo que pasa por la sangre es santificado? Trata a tu mujer con santidad y honor, no la humilles ni rebajes; no la trates en pasión de concupiscencia; mantén tu lecho sin mancilla.



2.2.- COMPLETO EN ELLA.



a) No hubo otro soplo. Dios no volvió a soplar aliento de vida en la mujer al formarla, ella tenía el espíritu de Adán. ¿Sabes lo que esto significa? Que parte de Adán salió de él cuando la mujer fue sacada de él; y con esto, el hombre jamás volverá a sentirse completo sin ella. Parte del soplo de Dios que te dio a ti está en ella. Cuando despierto en la noche y miro a mi mujer dormir no veo sino mi propia vida en su manifestación más tierna; ella es hueso de mis huesos y carne de mi carne…



b) Sin sustitución. Duerme con quien quieras, probablemente serán mejores cuerpos y de menos años, pero jamás estarás completo sin el soplo de Dios para ti. La vida en pareja sin espíritu de vida es como poner dos cuerpos en la misma tumba; sólo la pareja con el mismo espíritu te complementa. Muchas cosas pueden darle placer a tu cuerpo, pero sólo tu mujer, la mujer de tu pacto, es la que puede darle vida y complemento.



2.3.- EL PODER DE SER UNO.



a) Yo puedo uno; ella y yo podemos un infinito. Unción, capacidades, poder; nada estará completo sin ella. La mujer no es el 50% de tu capacidad, sino mucho más; pues sin ella no puedes fluir tú completamente (y tampoco ella sin ti). ¿Cuál es mi potencial? Puedo medirlo en kilos, en pesos y en números; pero, ¿cuál es nuestro potencial? Eso no puedo medirlo. Un hombre puede ponerles nombre a todos los animales del huerto; pero un hombre y una mujer pueden producir a toda la humanidad. Mientras que no fue sacada la mujer del varón esto no era posible; más una vez que dos estuvieron como uno, desataron su poder. Este es el poder de ser uno: todo es posible.



b) Unidad. No fui hecho para estar sólo y tampoco fui diseñado para estar dividido. La unidad es lo normal. ¿Por qué batallan las parejas es amoldarse? Porque intentan unirse siendo dos. No trates de producir la unidad de dos personas diferentes; considéralas complementarias y se unirán solas. ¿Quién le enseña a dos cuerpos de hombre y mujer a atraerse? Es natural. ¿Quién necesita unir lo que se atrae de forma natural? Que si ella piensa y siente diferente, eso está bien; no tiene porque pensar y sentir igual que tú. Serán complementarios si son diferentes. Celebra que son diferentes, incluso celebra el desacuerdo. ¿No te maravilla su manera de ser? Que bueno que no se parece a ti, piénsalo, ¿vivirías contigo? Pues ella si puede hacerlo y tú puedes vivir con ella.



3.- DISEÑADAS PARA LA MULTIPLICACIÓN.



3.1.- CAPACIDAD DE CONCEBIR.



a) Tienen matriz. ¿No es la concepción una maravilla? Analiza su diseño: pueden concebir la vida. Tu mujer tiene la capacidad de recibir la vida, ¿por qué le sembrarás muerte? Muchas mujeres no dan a luz la vida porque les sembraron amargura. Rostros tristes, siluetas cabizbajas, almas amargadas; les sembraron semillas de dolor y de menosprecio, de maltrato y de desamor. Siémbrale bien y cosecharán el bien. Siémbrale atención y te atenderá como un señor. ¿Quieres trato de rey? Hazla tu reina. Nunca olvides que aunque su matriz física responde a sus primeros años, su matriz emocional responde toda la vida. Ella es Eva, viviente. Tiene matriz y tú la obligación de fecundarla con vida.



b) La misma vida. ¿Por qué las especies no se mezclan? Porque no poseen el mismo tipo de vida. Uno es el ADN de la humanidad; es decir, de cierta clase; y otro el ADN de cada especie animal. La mujer puede ser fecundada sólo por el hombre; pues Dios la diseñó para que tú siembres en ella. Tus sueños y anhelos, tus metas y conquistas; son semillas que necesitan terreno. Siembra en tu mujer, no trabajes aparte de ella. Involúcrala en tus pensamientos y hazla parte de tus sueños; quizá ocasionalmente no los comparta al principio, pero no tiene que compartirlos, basta con que reciba la semilla correcta en la situación correcta para que los conciba como propios y entonces los defenderá como una madre a sus hijos. Nadie peleará mejor tus sueños que tu mujer.



3.2.- CAPACIDAD DE RECIBIR LA SEMILLA DEL VARÓN Y MULTIPLICARLA.



a) Multiplicación. ¿Y qué hace una mujer que concibe los sueños de su marido? ¡Los multiplica. Ningún hombre se reproduce sólo, necesita de una matriz. La mujer fue diseñada con el potencial de multiplicar la vida de su marido. Soy un visionario, pero no paso de un soñador sin mi mujer. ¡Ha! Pero cuando ella concibe mis sueños me transformo en un ser poderos capaz de casi todo. Ella multiplica lo que soy. Como hombre soy uno, como pareja soy una humanidad. Su capacidad de concebir mi vida me acrecienta.



b) Inseminación. Hay mujeres que fueron inseminadas artificialmente. Salieron adelante solas en la vida y lograron la multiplicación. Son dignas de mi admiración, les reconozco su grandeza, pero, ¿tienen los sueños y la pasión de un gran amor? Sólo hay algo más grande que un sueño y es un sueño compartido. Hay mujeres casadas con maridos estériles. Si tú no eres capaz de sembrarle vida y sueños a tu mujer, ella tendrá que inseminarse a sí misma los propios; sin embargo, no será lo mismo. ¿Quieres compartir sus sueños? Adelante, se medianamente feliz tanto tú como ella. ¿No crees que ella desee un sueño en común? Préñala de vida, sé hombre. Cualquier tonto puede salir adelante en la vida, pero sólo los hombres sabios se multiplican en su mujer.



Conclusión: jamás la menosprecies ni bromees a su costa; vive debajo del sol para hacerla feliz y te sentirás realizado. Esto es lo que hace de Jacob un Israel, un hombre entre los hombres.

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