La palabra nos enseña que la obra de cada uno será probada
con fuego. Los que construyan con buenos materiales (oro,
plata y piedras preciosas) saldrán triunfantes. Mas los que
construyan con madera, heno y hojarasca sufrirán gran
pérdida.
Construir con oro (la obra del padre), plata (la obra del
hijo) y piedras preciosas (la obra del Espíritu Santo)
requiere tiempo, ya que estos materiales están en las
profundidades de la tierra; es decir, en la profundidad de
la comunión con Dios.
Por el contrario, la madera, heno y hojarasca (símbolos de
la naturaleza humana), son materiales que fácilmente se
pueden encontrar en la superficie de la tierra con un mínimo
esfuerzo.
Tratándose de una obra tan importante, cada uno de nosotros
debemos mirar con diligencia como sobreedificamos y
profundizar hasta encontrar estos materiales que sólo la
trinidad puede proveer. ¡Que Dios nos de luz sobre este
asunto!
Tenía 11 años. Dentro de 2
meses cumpliría 12 y cursaba el 6to. año de primaria. Un
domingo mi padre me dijo: Hoy irás a la iglesia conmigo. Mi
reacción fue inmediata. ¡No iré! (un compañero de primaria
me había hablado muchas cosas malas acerca de un templo
cristiano que estaba cerca de casa y justo allí me querían
llevar).
No recuerdo si la discusión se prolongó, pero lo siguiente
que recuerdo es que mi padre me tomó con fuerza del brazo
derecho y me llevó a la fuerza con él. Traté de zafarme pero
fue imposible. Incline mi cuerpo hacia atrás para frenar a
mi padre “con mi peso” pero mis zapatos derrapaban por la
banqueta.
Lo siguiente que recuerdo es estar en la escuela dominical,
sentado en una banca de madera, escuchando la historia del
apóstol Pablo con gran fascinación. Era como si por primera
vez lloviera sobre un terreno árido completamente agrietado
por la falta de agua. A los 11 años de edad, nunca,
literalmente nunca, había oído hablar de Dios. Desconocía su
nombre, su existencia y sus bondades. Ese día tuve mi primer
encuentro con él. El siguiente domingo regresé a la
congregación y semanas después alguien me dijo que Jesús
deseaba entrar a mi corazón. ¡Lo recibí gustoso!
Daniel Iván Reyes.
Autor de PV Teachers & Kids y,
Maestro de la palabra de Dios.
CAUSA
EFECTO
Tomar decisiones no es fácil. Pero contamos con la Palabra
de Dios. Tenemos la palabra profética más segura, a la cual
hacéis bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra
en lugar oscuro, hasta que el día esclarezca y el lucero de
la mañana salga en vuestros corazones.
En este curso interactivo, Dios hablará a tu vida sobre las
decisiones que tomas
La Fidelidad del Predicador
Por: Salvador Dellutri
La iglesia necesita en estos tiempos, como nunca antes, una
clara orientación en cuanto al ministerio de la proclamación
de la Palabra de Dios. En el artículo destacado de esta
edición de PV Teachers & Kids, ofrecemos una entrevista que
realizada al pastor y maestro Salvador Dellutri. En ella
podremos conocer algunos de los principios que guían su
eficaz ministerio como predicador.